¿Qué es el Ministerio de Alabanza?

Introducción

¿Grupo de alabanza? ¿Banda de la iglesia? ¿Ministerio de alabanza? Existen diversas maneras en que nos referimos al grupo de hermanos que dirigen a la iglesia con música para alabar a Dios. Y aunque el nombre pareciera que no es tan relevante, en realidad al nombrarlo le estamos dando un propósito implícito. Por eso creo que es importante nombrarlo de la manera correcta. A mi parecer, lo más acercado al propósito que desempeña, es llamarlo "Ministerio de alabanza". Te explico porqué.


Nombre incorrecto, enfoque incorrecto

La "banda" de la iglesia, el "grupo" de alabanza, el ministerio de música o el grupo musical son algunos nombres que se les da al ministerio de alabanza en las distintas congregaciones. Quizá el nombre que se le dé no pueda parecer tan importante, sin embargo, al llamarlo de cierta forma, implícitamente, se le está dando un propósito.

Si le llamáramos el "grupo" de alabanza, pareciera que solamente ellos alaban a Dios. Es decir, que de toda la iglesia, ese es el "grupo" que alaba a Dios, entonces, ¿Cuál es el grupo de los que no lo alaban? ¿El resto de la iglesia?

Ahora bien, si les llamáramos la "banda" de la iglesia, de cierta forma estamos diciendo que ellos son un grupo musical, el cual realiza un show dominical para que el culto o servicio sea ameno, mientras que el resto de la iglesia son espectadores, e incluso admiradores.

Lo mismo pasa al decirles el grupo o ministerio de "música", ya que le daríamos más peso a la parte musical y le quitaríamos valor a la alabanza, pues la música es el medio, no el fin.

Y así puede haber otro tanto más de nombres que se le atribuyen y que no reflejan el propósito correcto.

"Al darle un nombre incorrecto, también le daremos un propósito incorrecto.”

 

El Ministerio de Alabanza

Para explicar por qué creo que Ministerio de alabanza es el nombre más acercado al rol que desempeñamos en la iglesia, necesitamos entender el significado de la palabra ministerio:

Ministro, palabra que proviene del latín, minister, que deriva de minus (menos).

La palabra minister se usaba para referirse a los criados o gente de servicio, ya que los consideraban menos. Un ministro es un sirviente, y un ministerio es un grupo de sirvientes. 

Probablemente la palabra sirviente suene muy despectiva, dependiendo de la cultura, sin embargo, un ministro no deja de ser una persona que sirve, y un ministerio es un grupo de personas que sirven. 

La forma más acertada para nombrar al grupo, que sirve con sus talentos musicales en dirigir a la iglesia en la alabanza, sería Ministerio de Alabanza. Pues estamos al servicio de Dios, primeramente, pero también de la iglesia. Nombrarlo de esta forma nos hace entender que no somos las estrellas de rock de la iglesia, ni los grandes talentos que deben ser admirados o el grupo selecto de adoradores, sino más bien somos personas que estamos al servicio de Dios y de los demás.


Servidores de Dios y de la iglesia

Ahora que entendemos que somos un ministerio, es más fácil entender que estamos al servicio de quienes presiden, dirigen o pastorean nuestra congregación. Al respecto la biblia dice lo siguiente:

Obedezcan a sus dirigentes y sométanse a ellos, porque ellos cuidan sin descanso de ustedes, sabiendo que tienen que rendir cuentas a Dios. Procuren hacerles el trabajo agradable y no penoso, pues lo contrario no sería de ningún provecho para ustedes. Hebreos 13:17 (DHH ) 

Muy a menudo cuestionamos las decisiones de nuestros dirigentes con respecto al número de alabanzas que se tocan, al equipo de audio que nos proporcionan, o que si justo a la hora quieren tal alabanza o quitan alguna que ya hemos preparado, o demás cosas parecidas. Es algo que sin duda es molesto, pero recordemos lo que dice la biblia: "Procuren hacerles el trabajo agradable y no penoso...". 

Debemos ser empáticos y entender que el cargo que ellos desempeñan no es para nada fácil, sino que es un trabajo desgastante y también con mucha responsabilidad delante de Dios. Así que si en nuestras manos está el hacer una gran trabajo con el equipo de audio que nos proporcionan o incluso sin audio, hagámoslo. De igual manera, pienso que debemos estar totalmente preparados musicalmente para poder agregar o quitar alabanzas que ellos necesiten. Estemos listos para hacerles el trabajo más agradable.

Por otro lado, no se trata de ser personas sin juicio que solamente se dediquen a obedecer sin cuestionar, sino más bien se trata de obedecer, y en las cosas que nos parezcan incorrectas comentarlas, para que de esta manera podamos ayudar a nuestros dirigentes a entender nuestras necesidades, pero siempre con el enfoque de ayudar a que la alabanza de la iglesia sea más efectiva, no simplemente por cumplir nuestros caprichos.


Conclusión

El ministerio de alabanza debe ser un grupo de personas que estén realmente al servicio de Dios y de la iglesia, no simplemente un grupo musical cuyo único interés sea cantar o tocar un instrumento para ser admirado por los demás.


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